La neu.

La veritat és que mai havia viscut en un lloc on la neu durara tant.

Normalment sempre he conegut nevar i a les poques hores tot desfet i ni rastre.

Això si, a Berlín tot és diferent. Fa unes dues setmanes que van començar a caure els primers flocs de neu. La veritat és que pareixia que mai anava a parar de nevar, i amb la neu va vindre el gèlid fred. Dues setmanes després tot continua blanc, quasi que tots els dies cau un poc de neu i la ciutat guanya. Per la nit hi ha més llum als carrers perque no sé si serà tota Alemanya així, però lo que és Berlín, de faroles i enllumenat en té poc, els carrers solen ser prou oscurs per la nit, però la neu dona un aspecte de llum.

Amb aquest fred, toca abrigar-se i per tant el instrument més important són un bon parell de botes, perque si camines en les teues “deportives” acabes congelat perdut. La neu és congela i neva sobre allò congelat, i clar veus a molta gent esbarar-se i plassh a terra, inclús t’entren ganes de riure… i mentre penses haah que ostia s’ha pegat, te s’asbara a tu el peu i ala, “a qui es burla, el dimoni li furga”. Així que bé, hi ha que adeprendre a caminar amb prou calma sobre la neu.

El que deia, que la neu canvia la ciutat i la fa molt més bonica, les cançons nadalenques sonen en la radio a tota hora i inclús el passeig a la Universität pareix tret d’alguna pel·lícula. Ací vos deixe la entrada a la meua facultat.

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Die Stunde Null – “La hora cero”.

Pasear por Berlín es como pasear por las páginas de un libro de Historia, por un periodo esencial de la historia de la humanidad reducido a tan solo unos pocos metros cuadrados.

Unos metros cuadrados que despiertan miles de sentimientos al transeúnte, apasionado por la historia que tanto y tanto había leído de Berlín, de los horrorosos sucesos que en está ciudad pasaron y que se pueden experimentar de primera mano, con ayuda de la imaginación y un simple paseo por la orilla del Spree, el río que cruza la ciudad.

En las próximas entradas de mi blog, tengo pensado escribir sobre lo más interesante de la capital tedesca, su historia contemporánea  una historia no muy lejana con la que sólo necesitamos correr el calendario 70 años hacia atrás.

DIE STUNDE NULL.

En alemán este término equivale a la hora cero. Acaba de terminar uno de los peores y más horribles episodios de la historia de la humanidad. 8 de Mayo de 1945, medianoche, Berlín completamente en ruinas. Acaba de terminar la 2ª Guerra Mundial. Aquí empieza el “Nachkriegszeit”, en español lo que sería “Tiempo después de la guerra”.

Las tropas soviéticas al entrar a Berlín se encontraron una ciudad completamente devastada por los bombardeos y la guerra. La ciudad fue descrita en libros como “eine Geinerstadt” o “Pueblo fantasma”.

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El 20% de los edificios de la ciudad fueron reducidos junto con 1/3 de los apartamentos privados. Había 75 millones de toneladas de escombros para apartar, y poder empezar de nuevo. Los suministros de agua, luz y gas fueron destruidos. La gente tenía prohibido lavarse el cuerpo entero. Las estaciones de metro se encontraban muchas inundadas y más del 90 de ellas habían sido bombardeadas. Se habían producido 78000 muertes, 50.000 de las cuales fueron en ataques aéreos. La población había pasado de 4.3 millones de habitantes antes de la guerra, a 2.8 millones de habitantes.

Era tiempo de comenzar de cero, pero esto conllevaba un gran trabajo. Las tropas soviéticas calcularon que la operación de limpieza de la ciudad rondaría los 12 años. Todas las mujeres de edades comprendidas entre 15 y 65 años fueron reclutadas para trabajar en la reconstrucción de Berlín. “Die Trümmerfrauen” o “Las mujeres escombros”.

Berlin, Jägerstraße, Trümmerfrauen

Llegó el invierno. “Der Elendswinter” o “Invierno de la Miseria”, uno de los más fríos que se recuerdan. Las temperaturas rondaban los -30 ºC. Miles de personas murieron de hipotermia y de hambre.  Debido a las escasas raciones de comida por parte de los soviéticos (Nivel de cartillas de racionamiento. 1r nivel: intelectuales y artistas. 2n nivel: Trümmerfrauen y Schwerarbeiter(obreros), y en 3r nivel: amas de casa y personas mayores(“Friedhofskarte”, o carta hacia el cementerio)). Debido a las escasas raciones el mercado negro de comida entró en funcionamiento, dónde había trueque o incluso se oían rumores de canibalismo y comercio de carne humana.

Aquí os dejo un par de fotos de cómo quedó Unter den Linden y el Tiergarten, los árboles de este último serían utilizados como combustible en los siguientes inviernos.

UnterDenLinden

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Remember, remember the 5th of November. #VwieVendetta.

    Remember, remember!
The fifth of November,
The Gunpowder treason and    plot;
I know of no reason
Why the Gunpowder treason
Should ever be forgot!
Guy Fawkes and his companions
Did the scheme contrive,
To blow the King and Parliament
All up alive.

 

 
Threescore barrels, laid below,
To prove old England’s overthrow.
But, by God’s providence, him they catch,
With a dark lantern, lighting a match!
A stick and a stake
For King James’s sake!
If you won’t give me one,
I’ll take two,
The better for me,
And the worse for you.
A rope, a rope, to hang the Pope,
A penn’orth of cheese to choke him,
A pint of beer to wash it down,
And a jolly good fire to burn him.
Holloa, boys! holloa, boys! make the bells ring!
Holloa, boys! holloa boys! God save the King!
Hip, hip, hooor-r-r-ray!

 

How true…

No se van en trenes con maletas de cartón pero llevan sus bienes más preciados: un portátil, un móvil de última generación regalado por un familiar o conseguido a base de una lucha de puntos sin cuartel. Suelen tomar un vuelo de bajo coste, cazado pacientemente en las redes de Internet.
Se van a hacer un máster, o han logrado una mal llamada beca Erasmus que costará a la familia la mitad de sus ahorros. Otras veces van a hacer de au-pair, de auxiliar de conversación, o a cualquier trabajo temporal. La familia va a despedirlos a la puerta de embarque y mientras se alejan disimularán unos su pena y otros su incipiente desamparo. “Es por poco tiempo -se dicen-. Dominarán el idioma, conocerán mundo… Regresarán en pocos meses”.

Hasta hace poco era un privilegio de los nuevos tiempos que les permitía gozar de una libertad sin límites, de un mundo sin fronteras, de una capacidad casiinfinita de aprendizaje… Hasta que llegó la crisis y la maleta pareció distinta, la espera en la fila de embarque más embarazosa, la despedida más triste y el fantasma de la ausencia definitiva más cercano.No. No llevan maletas de cartón, ni hay aglomeraciones en el andén de la despedida. No se marchan en grupo, sino uno a uno. Aparentemente nada les obliga. Ha sido una cadena invisible de acontecimientos. Estuvieron allí hace unos años, o tienen una amiga que les ha informado de que puede encontrar algún trabajo con facilidad. No pagarán mucho, eso es seguro, pero podrán ganarse la vida con cierta facilidad… A fin de cuentas aquí no hay nada.

Y se marchan poco a poco, sin alboroto alguno. Un goteo incesante de savia nueva que sale sin ruido de nuestro país, desmintiendo la vieja quimera de que la historia es un caudal continuo de mejoras.

No hay estadísticas oficiales sobre ellos. Nadie sabe cuántos son ni adonde se dirigen. No se agrupan bajo el nombre oficial de emigrantes. Son, más bien, una microhistoria que se cuenta entre amigos y familiares. “Mi hija está en Berlín”, “se ha marchado a Montpellier”, “se fue a Dubai” son frases que escuchamos sin reparar en el significado exacto que comportan. Escapan a las estadísticas de la emigración porque suelen tener un nivel alto de estudios y no se corresponden con el perfil típico de lo que pensamos que es un emigrante.
Quizá en las cuentas oficiales figuren como residentes en el extranjero, pero deberían aparecer como nuevos exiliados producto de la ceguera de nuestro país.

En los tiempos de crisis que detallan cada euro gastado nadie computa los centenares de miles de euros empleados en su formación y regalados a empresarios de más allá de nuestras fronteras con una torpeza sin límites, con una ignorancia sin parangón. Menos aún se cuantifican el esfuerzo de sus familias, las ilusiones perdidas y sus sueños rotos en mil pedazos.

No llevan maletas de cartón, pero componen un nuevo éxodo que azota especialmente a Andalucía, que dispersa a nuestros jóvenes por toda Europa y gran parte del mundo, que nos priva de su saber, de su aportación y de su compañía. Pero, aparentemente nadie se escandaliza por esta fuga de cerebros, lenta pero inexorable, que nos privará de muchos de nuestros mejores talentos. Nadie protesta por esta nueva oleada de exiliados que son una acusación silenciosa del fracaso y de engaño. Se van en silencio por el túnel de embarque en el que les alcanzará la melancolía por la pérdida temprana de su tierra.

No son, como dicen, una generación perdida para ellos mismos. No son los socorridos ni-nis que sirven para culpar a la juventud de su falta de empleo. Son una generación perdida para nuestro país y para nuestro futuro. Un tremendo error que pagaremos muy caro en forma de atraso, de empobrecimiento intelectual y técnico. Aunque todavía no lo sepamos

Concha Caballero

1984.

 

 

L’altre dia vaig tindre una conversació un poc peculiar a classe amb un  alemà que em preguntava que què pensava de tot el que estava passant amb Espanya, i els païssos sudeuropeus.

Fa uns anys vaig llegir 1984, i quan estava a Londres vaig vorer la peli amb una gran persona allí.

Orwell era el autèntic Profeta. I la comunitat de l’anell crec que també està basada en la història i en el que Orwell pensava. “Un ojo que lo ve todo”, “Un anillo para controlarlos a todos”.

M’encanta Europa, i crec que la UE és una de les coses més grans que s’han produit junt amb l’Internet al passat segle. Molts països que la formen han conseguit desenvolupar-se gràcies a aquesta.

Però tornem a lo de Orwell. Hui eixia de la facultat i m’he trobat aquesta pintada en la porta, junt amb les fulles dels arbres que anuncien que el fred ha arribat, que posava: 1984 IS NOW!

Quanta raó, “un govern Europeu per a tots”(perque el nostre la veritat es que mana poc) un únic banc, una moneda única, “Facebook”, les xarxes socials:  un ull que ho controla tot.

Vorem cap a quina direcció conseguixen moure el futur i el rumb del nostre continent.

Die Tecnische Universität.

En realitat tinc moltes històries, aventures per a contar. Però vamos m’agradaria parlar de la TU.

Estic començant a anar a les primeres classes d’Enginyeria, i vamos ha sigut un poc infern buscar horaris, “assignatures fantasma” que ja no existeixen i mil històries.

El únic inconvenient o barrera que he trobat per ara és l’idioma. Les classes són prou més fàcils que en la UPV, no sé si serà aquest el meu sentiment, o serà en general, però vamos res comparat amb la meua estimada facultat de Valencia, on des del primer dia el garrot es present. Pel que he estat veient, és tot un poc més enfocat al món real, i no tanta teoria o problema infumable.

M’agraden molt un parell d’assignatures encara que són en alemà. Una és de Comerç Electronic, el professor se li entén prou bé i hi ha que fer uns quants deures i projectes però em pareix molt interessant. L’altra és diu “Projekt Management für Wirchaftsinformatik” i ací ja vé on s’acaba de liar la cosa. Els projectes són per grups, en el meu grup hi ha una xina i dos alemans i el dissabte hem quedat a la Biblioteca de la Humbold Universität, en front d’on Hitler va fer la “cremà dels llibres”, per a fer el primer projecte, vamos una aventura, perque quasi m’entenc amb ells per a organitzar-nos amb el meu alemà bàsic. El que em recorda que dec de posar-me a tope per a poder avançar perque és la única manera: llegir en alemà, escriure en alemà, fer llibres de gramàtica, i intentar guardar el anglés en la butxaca, perque crec que moltes vegades abuse d’ell 🙂

Ens veiem prompte.

 

Per cert estes són les vistes des del “Telekom Gebäude” (el edifici de Teleco de la TU).

 

Mein erste Woche in Berlin.

Hola amics i amigues!

Aquest és el primer post des de Berlín que escric. Ahir feia una setmana que vaig arribar i com podreu imaginar m’han passat moltes coses i he tingut que fer un fum de burocràcia i de cervesses, com podrieu imaginar!

Podriem dir que he trobat uns quants problemes amb l’idioma perque amb lo de l’anglés no tinc cap problema però hi ha molta gent que no parla anglés, o que fa com si no el parlara i el meu alemà és prou bàsic. Un dels casos típics és el Hausmeister, Herr Paech (Herr = Sr.), un home “molt amable” i molt alemà ell que és l’encarregat de la residència on estic quedant-me. Però poc a poc vaig soltant-me amb l’idioma, encara que em queda moltísim per a estudiar i aprendre.

També vos podria contar dos coses curioses que he trobat a Berlín.

La primera és que tot el món deu empadronar-se com a ciutadà quan arriba. Empadronar-se és un engorro perque les coles són incalculables i insoportables, però per empadronar-se cada ciutadà rep el anomenat BegrüßungsgeldEl Begrüßungsgeld no té la mateixa connotació en l’actualitat que fa uns 30-40 anys, però són uns diners (uns 100 euros) que reps per empadronar-te en la ciutat. Històricament quan alemanya estava dividida, era uns diners que el govern de la República Federal d’Alemanya (West Germany) entregava als visitants de la República Democràtica d’Alemanya (East Germany).

Altra cosa és la manera en la que la universitat repartix els estudiants per Berlín. La majoria d’estudiants ací en Alemanya viuen a residències del Studentenwerk que és un organisme del govern que s’encarrega d’otorgar residències als estudiants de les universitats i d’organitzar els comedors (Mensa) universitaris. Així que la universitat és rollo Harry Potter. Els estudiants estem repartits en unes quantes residències per Berlín.  Nosaltres ens encontrem a una que té un nom paregut a una de les cases de Hoghwarts, Hufflepuff.

Les pròximes entrades que escriga serà per a contar un poc coses de la història de Berlín així que en trobar un rato actualitzaré açò. Fins prompte!

Der Fernsehturm am AlexanderPlatz.